Ginkgo Biloba

Quizá parecerá un poco exagerado considerar este árbol como un objeto venerado, pero en la antigua China era cuidado y conservado como algo digno de admiración y veneración y, algo debe tener para merecer esta definición.
Y pues, que tiene? En primer lugar su antigüedad: científicos chinos han presentado la secuencia del genoma del Ginkgo biloba, la especie de árbol más antigua, lo que significa que su forma y estructura han cambiado muy poco en los 270 millones de años desde que apareció en la tierra.

En segundo lugar, su resistencia: sobrevivió a las glaciaciones del cuaternario y algunos ejemplares a la bomba atómica de Hiroshima. En tercer lugar su longevidad: se considera que puede vivir más de mil años y, en la ciudad de Linyi (provincia de Shandong) en China, hay un Ginkgo al que se le atribuye una edad de 3.000 años. El Ginkgo biloba también se conoce como uno de los tres árboles sagrados del budismo chino, junto con el árbol del Fénix (Paulownia tomentosa) y el castaño.
El árbol de Ginkgo tiene un aspecto muy bonito, las hojas tienen forma de abanico, son verdes en primavera y verano, se vuelven amarillas en otoño y en invierno caen. Son sencillas y elegantes, y tienen una belleza mágica. El crecimiento del árbol es muy lento, puede tardar muchos años a tener el tamaño de un árbol medio y su forma es piramidal.

En cuando a sus propiedades, investigaciones científicas han demostrado que las hojas de Ginkgo tienen varias como: antioxidantes, radioprotectores y anticoagulantes debido a la gran cantidad de flavonoides que contienen.

Los estudios sobre mamíferos demostraron que el Ginkgo aumenta la circulación cerebral mejorando sus funciones como la cognición y la memoria.

También hay indicios de que puede retrasar el proceso de envejecimiento dentro de las mitocondrias de las células mediante la reducción del estrés oxidativo y la mejora de la respiración mitocondrial. Este efecto anti-envejecimiento mitocondrial no se limita a las neuronas, sino que se extiende a otras células como plaquetas y fibroblastos sanguíneos, células del hígado, células endoteliales y células del corazón.

En conclusión, este árbol es una joya de la naturaleza que vale la pena tener a mano.

2 comentarios

  1. Angelica Ortiz Responder

    Como dicen las abuelitas, el mejor remedio son las plantas… He aprendido con https://www.ecoactivo.com/medicina-natural que resulta que las plantas medicinales tienen más poder de curación, no digo que no se utilice la medicina tradicional pero para mí, es mi primera opción al momento de enfermarme.

    • Gremi Autor de la entradaResponder

      Hola Angelica, creo que tienes razón, las plantas nos ayudan mucho y en nuestro sector creemos que son un remedio complementario a la medicina convencional que nunca se debe dejar de lado. Saludos afectuosos.

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